
España, campeona de Europa. Suena raro, pero es así. Por una vez, un torneo de máximo nivel premió a la selección que mejor fútbol hizo durante tres semanas. Se habló de Holanda y después de Rusia, se incidió en la maldición de los cuartos de final, se objetó la competitividad de Italia y, ya al final, la eterna suerte de Alemania. Nada de eso. Ni hablar. Un gol de Fernando Torres en el viejo Prater de Viena en el minuto 33 de la primera parte dio a España su segunda Eurocopa. Al fin, una bella historia que contar a los nietos.
Debían ser los nervios. O la responsabilidad, quién sabe. Quizá fue el saberse, aun a tantos kilómetros de distancia, representantes de un país paralizado, de una España entera pendiente de unas imágenes, de unas pantallas, de un televisor. El caso es que la Selección no se pareció en el arranque a nada de lo que veníamos viendo en las últimas tres semanas. Por primera vez, Casillas rifó balones, por primera vez no se buscó el centro del campo, por primera vez veíamos balones volando por encima de las cabezas de nuestros pequeñitos.
Fueron diez minutos, pero parecieron diez siglos. Tan raros nos veíamos que hasta Alemania nos parecía un equipo. Resuelta la pantomima de si Ballack iba o no a estar (¿alguien se creyó que no iba a jugar?), la eterna Germania se sintió dueña del partido. Fueron minutos de sudor frío, con Lahm, Ballack y Hitzlsperger apurando a Casillas, a le defensa roja y a España entera.
Papeles cambiados, sí, pero por poco tiempo. El suficiente hasta recomponerse, hasta recuperar viejos hábitos, hasta saberse, como siempre, dueños del fútbol y del balón. La batuta, otra vez, la tomó Xavi, secundado por Cesc y por Iniesta. Los tres jugones para encontrar la tecla. Combinando hasta la extenuación, Alemania empezó a correr detrás de España y encontró ahí su perdición, justo donde empezaba la bendición de España. Toque y pausa en espera de la jugada, en busca del pase bueno, de la carrera de Torres, del momento de gloria, del grito en el cielo.
Un alarido de gol y fiesta que se intuyó con un remate de Torres al palo, de cabeza, imponiéndose a los tallos del Norte, cuando ya España se imponía a su rival de cabo a rabo. Minutos intensos, con el uy siempre a punto hasta que Cesc pide el balón entre líneas, hipnotiza a todo lo blanco que por ahí pasa y la pone larga para Torres, como a él le gustan, con especio para su velocidad. Por el medio Lahm, desastroso en la cobertura, y por encima, muy por encima, el Niño, lo suficientemente listo, lo suficientemente bueno para humillar a Lehman y firmar el gol de la Eurocopa, el 1-0 de la final, el tanto que siempre marcan los grandes.
Demasiado bonito para ser verdad y demasiado tiempo por delante. Peso era antes, cuando España se sumía siempre en las maldiciones y en la mala suerte, en el gol de rebote que siempre la hundía. Historias viejas y ya rancias. Lejos de contemporizar, el equipo de Luis mantuvo su ley y su juego, algo terrible para Alemania, impotente, y para Ballack, la estrella desquiciada y perdedora.
El buen camino
Fue por ahí por donde España encontró el definitivo camino de la victoria. Tuvo aún que sufrir en la segunda parte, en otros diez minutos de miedo con la apisonadora alemana buscando el milagro eterno que habitualmente salvaba los muebles de su desastroso juego. Pero no hubo caso. España no podía perder, era imposible y, sobre todo, era mejor.
La última media hora resultó un recital español. Torres, Xavi, Iniesta, Ramos? Oportunidades fastuosas que no encontraron la red por mucho que lo merecieran. Pero estaba el espíritu del juego de España. En un último detalle de grandeza, Luis quitó a Torres y, lejos de cualquier amago conservador, situó a Güiza en punta. Y España siguió igual, dominando a su rival, arrinconándolo en su área a base de buen fútbol. El buen fútbol del campeón de Europa. Sí, el buen fútbol de España.
¡Campeones de matrícula!
-.Casillas: Fue el objetivo de Alemania en los primeros minutos de partido. Estuvo atento y acertado en sus salidas y resolvió sus intervenciones con autoridad. Fue amonestado con tarjeta amarilla al borde del descanso por protestar una acción de Ballack sobre Cesc Fábregas. La falta de puntería de los jugadores alemanes no le dieron la oportunidad de protagonizar acciones de mérito.
-.Sergio Ramos: Un error suyo en la entrega de un balón en los primeros minutos pudo significar un mazazo para España, pero Klose no controló bien el esférico. Se enmendó con el paso de los minutos y puso un balón en la cabeza de Torres que acabó estrellándose en uno de los palos de la portería alemana. En la segunda mitad, Lehmann evitó que el defensa madridista lograra el segundo.
-.Puyol: Volvió a dotar de seguridad y tranquilidad a todo la línea defensiva de su equipo. Completó un partido que rozó la perfección. El título de la Eurocopa le sirve al defensa azulgrana para olvidar la mala temporada vivida en su club.
-.Marchena: Fue el compañero perfecto para Puyol en el centro de la defensa española. Estuvo muy correcto durante los noventa minutos y, por fín, terminó un partido sin errores de bulto.
-.Capdevila: Acabó extenuado una vez más. Ha justificado con creces su presencia en la Eurocopa. Atento en defensa e incisivo en ataque, se multiplicó sobre el césped para llegar allí donde se le necesitaba. Sencillamente, espectacular durante todo la Eurocopa.
-.Senna: Matrícula de honor en el partido y matrícula de honor en la Eurocopa. El centrocampista del Villarreal ha sido una pieza clave en el engranaje del equipo y en el triunfo final. Con criterio cada vez que entraba en contacto con la pelota y luchador incansable sin ella. Tuvo en sus botas el segundo en los minutos finales.
-.Cesc Fábregas: Fue el canalizador del juego de la Selección española mientras estuvo sobre el césped. Sus compañeros le buscaron constantemente conscientes de su calidad técnica y su visión de juego. Fue sustituido en la segunda mitad por Xabi Alonso.
-.Xavi: Al igual que Senna y Cesc, estuvo muy presente en el inicio de las jugadas de la "Roja". Suya fue la asistencia de el primer gol del partido. Asumió la responsabilidad en las acciones a balón parado.
-.Iniesta: El jugador azulgrana intercambió su posición con Silva durante todo el partido. Estuvo muy cerca del gol en los segundos cuarenta y cinco minutos, pero Lehmann y la defensa germana se cruzaron en su camino.
-.Silva: Tan rápido y versatil como es constumbre en él. Subió y bajó ambas bandas incansablemente y buscó una y otra vez a Fernando Torres. Luis lo retiró del campo para dar entrada a Cazorla en la segunda mitad.
-.Torres: Se vació por completo. El delantero del Liverpool se entregó al cien por cien y no dio ningún balón por perdido. Esto le sirvió para lograr el único tanto del partido tras ganarle la partido a Lahm y Lehmann. En la primera mitad mandó un remate de cabeza al palo derecho de la portería germana tras un centro de Sergio Ramos. Dejó su puesto a Güiza en los minutos finales.
-.Xabi Alonso: Saltó al campo en sustitución de Cesc Fábregas en la segunda mitad. El poco tiempo que estuvo en el césped entró poco en contacto con el balón a pesar de ofrecerse constantemente.
-.Cazorla: Entró en lugar de Silva mediada la segunda mitad del partido. Entre él y Güiza intentaron sentenciar el partido en la recta final, pero ni pudieron ni fue necesario.
-.Güiza: Disputó el último cuarto de hora partido al sustituir a Fernando Torres. No dispuso de oportunidades de cara a puerta.
Juan José Anaut. MARCA
Cuesta escribir sobre el partido que nos llevó a la gloria cuando millones de españoles celebran el mayor triunfo de nuestro fútbol. Pero haremos un esfuerzo. El partido estuvo vivo lo que tardó en arrancar España. Los alemanes salieron a hacer su juego directo y en los primeros minutos la Roja parecía verse superada por los arreones germanos. Fueron simples fuegos de artificio. En cuanto Senna se hizo con el control del centro del campo, los alemanes se diluyeron como azucarillos en agua.
Y con el control del juego llegaron las ocasiones. Con Senna como excepcional escudero, Xavi se puso a crear y se sacó de la chistera un pase a la espalda de la zaga que Iniesta puso en boca de gol para que Mertesacker despejará sobre su meta y sólo una ágil intervención de Lehman evitó el primero. Como lo evitó posteriormente el palo en un espectacular remate de cabeza de Fernando Torres a pase de Sergio Ramos.
España se hace notar
Los alemanes sabían que España estaba aquí y lo notaron definitivamente cuando Xavi volvió a tirar de chistera, puso un balón al desmarque de Fernando Torres y el 'Niño' pugnó con fe para ganarle la partida a Lahm y colocar el balón por encima de Lehman con un toque sutil, de genio, de crack, de estrella... El delantero del Liverpool se cargaba de un plumazo la teoría de Lineker: "El fútbol es un deporte en el que juegan once contra once y siempre gana Alemania". Lo siento, Gary, Torres no estaba nada de acuerdo con esa teoría porque en Viena sólo jugaron once... y ganó España.
El gol dejó tocada la línea de flotación alemana. Ballack, quizás presionado por las tres finales que había perdido este año o quizás porque no estaba al cien por cien, sólo aparecía para encararse con los rivales o protestar al árbitro. Así que los nuestros aprovecharon para hacer lo único que saben hacer con el balón: jugar al fútbol. Sin embargo, la Roja no dio la puntilla y los teutones, esperanzados en tener uno de esos arreones que siempre les salvan, alcanzaron el túnel de vestuarios respirando por estar vivos en esta final.
En la reanudación, el partido siguió su rumbo, acercando poco a poco el trofeo hacia la banda española. Sergio Ramos, en dos ocasiones, una hasta de tacón, y Torres acariciaron el segundo. Pero no llegó, y los alemanes, que nuncan se rinden, agradecieron el perdón dando los tres únicos sustos de la noche.
El susto hizo reaccionar a España
El susto, lejos de atemorizar a la Roja, la espoleó y su respuesta fue tremendamente contundente. Sergio Ramos cabeceó a bocajarro una jugada de estrategia, pero se topó con un gran Lehman. A continuación Frings sacó en la línea de gol un trallazo de Xavi. Y Lehman volvió a despejar un punterazo de Iniesta. Es la curiosa forma que tienen los de Luis de decir: "Aquí estamos". Y es que con esa respuesta España noqueó a Alemania, que no volvió a levantarse en los veinte minutos que restaban. El fútbol triunfó por encima de la fuerza física y Torres y Senna estuvieron a punto de machacar el segundo.
Pero daba igual, cuando Rossetti pitó el final la locura se apoderó del césped, el palco y todos y cada uno de los rincones de España. Casillas levantó la copa y todo el país estalló de júbilo. Qué sorpresa nos tenía preparada Luis para su despedida. Gracias, campeones.
Hay muchos caminos que conducen a la gloria, pero pocas veces se alcanza la cima con tantos méritos como lo hizo ayer el ganador de la Eurocopa. La púrpura fue para el equipo que mejor ha jugado, el más goleador, el más estilista, el que eliminó al campeón del mundo, el que acabó con la maldición de San Paulino y en la traca final soportó con firmeza y menos músculo la embestida de Alemania, que no es cualquiera. España no sólo reconquistó un título 44 años después, sino que lo hizo con grandeza, de forma deslumbrante de principio a fin del torneo, hasta despertar la admiración unánime. Incluida la de Michel Platini, que devolvió a Casillas la Copa que debía a Arconada. Fue una gran España, la mejor de la historia, en una gran Eurocopa, lo que revaloriza la meta alcanzada. Y nada impide presagiar que sea el inicio de un ciclo. No quedan fantasmas, el pasado ya no cuenta y los optimismos contagian. Es lo que transmite esta estupenda cosecha de jugadores que, tras algunos nubarrones, tan bien ha sabido manejar finalmente Luis Aragonés, que devolvió a tiempo a los futbolistas todo su protagonismo. Todos juntos, hijos de la pluralidad, provocaron el éxtasis general en un país al que ya sólo le faltaba el fútbol, al que le ha costado sacudirse la caspa, para convertirse en la mayor multinacional del deporte, un sector que cada semana le ofrece motivos de orgullo.
Como en su día los chicos del baloncesto y los del balonmano, la España futbolística se desplegó con todo el descaro. No se dejó atemorizar por los mazacotes alemanes y su enciclopédica tendencia a la victoria. De hecho, su aproximación a la gran final fue del todo serena. En las vísperas no hubo tiritonas. Un rasgo más de la normalización de este grupo, su principal vía hacia el éxito. Se asoman al fútbol sin grandilocuencias ni estridencias. Esta generación procesa el juego de forma natural, sin complejos. Se acunó en el aperturismo de los ochenta, como Gasol, Alonso, Nadal, Pedrosa, Contador, todos ellos deportistas transfronterizos que triunfaron en pañales, desde las categorías inferiores. Se saben competitivos y no se reconocen en el fatalismo de sus antepasados, subyugados por tantos años en la caverna. A España le faltaba la entronización de su selección de fútbol, casi siempre a un paseo lunar de sus heráldicos clubes. Hasta que de la mano de Luis se han agrupado en el momento justo, en plenitud y absoluta armonía, con el colectivo como gran héroe. Ganar fortalece y el estilo distingue. Por la senda del triunfo España ha impuesto su sello hasta terminar en trance.
Frente a Alemania, el equipo supo imponer su mayor virtuosismo al tiempo que mantuvo siempre el pulso, lo que no es fácil ante una selección tan cementera como la de Löw. La selección de Luis no se dejó enredar y soportó con una firmeza admirable los continuos asaltos del rival, que al verse superado en el juego y el marcador actuó con cierto matonismo con la complicidad de Rosetti, otro mal árbitro. Con el campo minado, España acertó a gravitar en torno a sus medios, con Xavi y Cesc como principales catalizadores. Donde los alemanes querían imponer su armadura, los españoles se encomendaban a la pelota y a Fernando Torres. Cada pared, cada jugada trenzada al toque desgarraba a Alemania. Estos centrocampistas españoles no maniobran en función de lo que sucede, sino de lo que pueda suceder.
Si los alemanes daban con la tecla para atascar la circulación, entonces tenían que medir a Torres con sus pesadotes centrales. Era cuestión de insistencia. Así lo entendió Xavi, siempre tan aplicado. A la media hora enlazó con el ariete del Liverpool, al que propuso un esprint con las vigas alemanas. Torres les dejó a rebufo, incluido a Lahm, en apariencia con menos tronco que sus compañeros de trinchera. Ante la salida de Lehman, el "Niño" picó la pelota con tres dedos, de forma tan cariñosa que ésta parecía resistirse a llegar a la red. Con la caricia de Torres no hubo alemán que siquiera pudiera pellizcar el balón. No daban con la pócima ante el delantero español, ni por tierra ni por aire, pues minutos antes del gol ya había cabeceado al poste entre varias pértigas alemanas.
El tanto español encendió al conjunto germano, que comprendió que no tenía otra salida que atizar la hoguera. Al toque de corneta de su capitán, Ballack, que intentó sin éxito amedrentar a Cesc a estacazos, el partido se incendió, con trifulcas por todos los rincones. Una mala señal para España, que podía haber caído en la trampa, en un duelo que no le interesaba para nada. No fue así, y el equipo supo templarse, nada de desquicios. Xavi siguió al mando y con Cazorla y Güiza de nuevo como agitadores se lanzó de contra en contra para cerrar la final. Le faltó dinamita y, por momentos, mayor pegada y menos arabescos. Pero ese es el estilo que le ha conducido al nirvana y no tenía por qué renunciar. Por supuesto, Alemania, siempre Alemania, no claudicó hasta el último suspiro, ese en el que tantas veces ha alimentado sus vitrinas cuando los adversarios se sentían a un milímetro de la adoración. El equipo de Luis se ganó el jubileo. Y el entrenador, que ha pasado del calvario de 2006 a la épica de 2008, también, aunque ello le costara, a sus 69 años, ser manteado por el grupo. En la gloria todo vale. Cuarenta y cuatro años de espera fueron muchos.
Reacciones al triunfo
Odriozola: "Ellos han jugado a que se les apareciera la Virgen"
El presidente de la Federación Española de Atletismo, José María Odriozola, ha comentado sobre el partido de la final que la selección española mereció "meter tres o cuatro goles" a Alemania. "España es la que ha intentado ganar, mientras que ellos han jugado a que se les apareciera la virgen, confiando en algún contragolpe, y la verdad es que han estado bastante guarros en las entradas", ha asegurado Odriozola, cuya esposa, de origen sueco, es hija de árbitro y hermana de futbolista.
Aragonés: "Cuando jugamos al toque les rompemos"
El seleccionador Luis Aragonés ha mostrado extraordinariamente sereno, pese a conseguir el mayor éxito de su carrera al conquistar la Eurocopa de Austria y Suiza, algo que ha considerado simplemente "que es el deber cumplido". "Me acuerdo de todo el mundo. Yo no exteriorizo mucho las cosas porque considero que es el deber cumplido. Hemos trabajado bien, lo hemos hecho bien vencemos y punto", ha dicho el técnico a los micrófonos de Cuatro, mientras los jugadores festejaban aún el título. Aragonés, pese a su tranquilidad, sí se ha mostrado "muy contento". "Muy contento por los jugadores, por mí, por toda España, por todos", ha dicho, considerando la victoria de hoy ante Alemania como "un hito que al fútbol español le va a decir cosas importantes". "Los jugadores saben la fe que tenía, creo que tenemos un equipo extraordinariamente bueno, sabiendo jugar a cualquier equipo, cuanto tocamos les rompemos", ha añadido. El ''Sabio de Hortaleza'' ha adelantado que sí pensaba "acompañar a los chicos" en los festejos, aunque con tranquilidad y listo para irse pronto al hotel, ha reclacado que hay "cero posibilidades" de que siga porque no ha tenido "ninguna posibilidad" de quedarse.
Casillas: "He cumplido uno de mis sueños"
"Creo que no somos conscientes de lo que hemos hecho", ha dicho un exultante Casillas. "He cumplido uno de mis sueños: conseguir algo con la selección antes de retirarme", ha contado el capitán de la selección, que no ha podido explicar qué se siente al levantar la Copa. "Quiero agradecer a todo el mundo el apoyo, a los que han venido y a los que no...Y me alegro también de haber podido tapar algunas bocas", ha concluido el portero.
Iniesta: "De aquí en adelante, a por más"
"Lo bueno es la imagen que hemos dado en todos los partidos", ha explicado el jugador del Barcelona. "De aquí en adelante, a por más", ha continuado exultante el jugador.
Torres: "Somos ambiciosos. Queda el Mundial"
Fernando Torres, autor del gol con el que España se ha proclamado campeona de Europa, ha asegurado que la final hizo justicia "porque el equipo que mejor jugó ha sido el campeón". "Se ha hecho justicia, porque el equipo que jugó mejor, el que ha sido el mejor del torneo, se ha proclamado campeón y eso es bueno para el fútbol y es bueno para todos los españoles", ha destacado. Torres ha asegurado quen "ahora, hay que disfrutar de esto, pero somos ambiciosos y queda el Mundial".
El Rey: "Hemos sufrido, pero ha valido la pena"
El Rey don Juan Carlos se ha mostrado hoy exultante tras la victoria de España en la Eurocopa de fútbol ante Alemania (1-0) y ha reconocido que la victoria había sido "muy emocionante". "Me alegro por los chicos, por el equipo, por España, por todos", ha expresado el monarca en declaraciones a Cuatro, canal al que felicitó por sus retransmisiones. Don Juan Carlos, que no se ha cansado de dar la "enhorabuena" a todos los aficionados, no podía ocultar su alegría. "Hemos sufrido, pero al final ha valido la pena".
Zapatero: "Es sólo el principio"
José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno español, ha declarado tras la final de la Eurocopa en la que España ganó por 1-0 a Alemania, que lo de hoy "es sólo el principio" y que "lo mejor está aún por venir. "Estoy realmente feliz. No he hablado aún con los protagonistas, pero los he visto felices, cariñosos y gritando...", ha descrito Zapatero en declaraciones a ''Cuatro'' en Viena, donde asistió a la final. "Para mí es un privilegio haber podido estar aquí. Soy el primer presidente de la democracia que vive un título así. No se me olvidará nunca", ha agregado el jefe del Ejecutivo. "Mi generación tenía derecho a ver un triunfo así. Esto es sólo el principio. Lo mejor está aún por venir. Ahora hay que ir a por el Mundial. Podíamos", ha agregado.
Löw: "Se merecen ser campeones de Europa"
Joachim Löw, el técnico de la selección alemana, ha reconocido tras la derrota que los españoles fueron superiores y que su equipo se quedó sin ritmo al comienzo del partido y los de Luis Aragonés "se pusieron peligrosos". "En los primeros 15 minutos estábamos haciéndolo bastante bien, luego nos quedamos sin ritmo y los españoles se pusieron peligrosos" ha explicado. "Los españoles técnicamente tienen una inmensa calidad. Los jugadores juegan en la Liga de Campeones al más alto nivel posible y se les exige al máximo y los españoles están comprometidos con un alto nivel de calidad, incluso en los equipo juveniles", ha analizado. El alemán ha asegurado "reconocer la gran calidad" del combinado español, del que aseguró "se merece ser campeón de Europa". El técnico alemán también ha admitido que los de Luis Aragonés tuvieron más oportunidades y ha destacado el gran juego mostrado por España en todo el torneo. "Fueron muy constantes, han jugado permanentemente a un buen nivel y se merecen ser campeones de Europa", ha explicad. Respecto a la forma de jugar de España, el alemán ha declarado que esperaba "lo que han hecho". "Han hecho un gran juego. Torres es muy peligroso. Lo conocemos, desde que está en la "Premier League". Es muy rápido y muy bueno. Es un goleador" ha analizado, para concluir que los españoles "son peligrosos cuando cogen el balón". Con vistas al próximo Mundial de 2010, el técnico alemán ha anunciado que "en los próximos dos años hay que mejorar muchas cosas para lograr" los objetivos del equipo alemán."No siempre hemos convocado nuestra calidad de juego".
Podolski: "España ha ganado merecidamente"
Lukas Podolski, delantero de la selección alemana, ha señalado al término del partido que su equipo perdió en la final de la Eurocopa que España "ha ganado merecidamente". "Después del gol dejaron correr la pelota y eso lo saben hacer muy bien. Además tuvieron ocasiones para hacer algún otro gol en la segunda mitad. Han ganado merecidamente", ha admitido. Por su parte, el defensa Torsten Frings ha reconocido que están muy decepcionados. "No estuvimos atentos en una situación y cometimos un error. En la segunda parte tuvimos alguna ocasión, pero también España pudo hacernos algún tanto más. Lo intentamos, pero no fue suficiente".
Villa: "España ha sido la mejor selección"
El asturiano David Villa, máximo goleador de la Eurocopa, pese a no jugar la final, ha asegurado que con el título conquistado, después de no perder ningún partido "no hay ninguna duda de que España ha sido la mejor selección". "Es muy bonito, somos unos privilegiados por salir al campo vistiendo el escudo, pero la victoria es de todos. Somos los hombres más felices del mundo y sabemos que en el país es un día agrande, y esperamos que dure un mes o dos o tres...", ha expresado. Villa, que tuvo un recuerdo para el doctor Genaro Borrás, fallecido poco antes del inicio de la cita, ha recalcado que "para ganar una Eurocopa no puedes ir con dudas" y ha considerado que España ha sido "superior a todos" y eso les hace "más acreedores al título". "No hay ninguna duda de que España ha sido la mejor selección de esta Eurocopa desde principio al fin", ha sentenciado el ''Guaje'', satisfecho porque el fútbol esté a la altura de otros grandes deportistas nacionales como Nadal, Alonso o selecciones como la de baloncesto, balonmano o voleibol. "Hemos sido los mejores en todo..., faltaba el fútbol y hoy podemos decir que en el deporte no hay nada como España".
Cesc: "No ha ganado el Madrid o el Barcelona....ha ganado un país"
El centrocampista internacional del Arsenal Cesc Fábregas ha reconocido que quizá los jugadores aún no son "conscientes" de lo que han conseguido ganando la Eurocopa, aunque confía en un magnífico recibimiento y festejos en España. "Cuando lleguemos mañana en Madrid lo veremos, hoy no ha ganado el Madrid, o el Barcelona, ha ganado un país", que ha reconocido que el triunfo ante Alemania fue "impresionante, un sueño hecho realidad". "Hemos hecho nuestro trabajo y hemos ganado bien, les hemos demostrado que había que confiar y dar la enhorabuena a todos los que han confiado en nosotros porque son los que nos han dado fuerzas para seguir aquí". El catalán no ha dudado en recalcar la gran labor del seleccionador Luis Aragonés. "Lo ha pasado fatal, yo no habría aguantado algo así y ha sabido dar la cara y es el que más merece este título".
Palop: "Arconada se merecía este homenaje"
El guardameta de la selección española, Andrés Palop, ha justificado el detalle brindado a Luis Miguel Arconada, recordado históricamente por su garrafal error en la final de la Eurocopa de 1984, portando la camiseta del mítico cancerbero de la Real Sociedad, que "se merecía un homenaje", porque fue "un enorme portero". "Se merecía un homenaje importante, tuve la oportunidad de conseguir su camiseta, me la traje y tenía claro que si levantábamos la copa, iba a tener este detalle, porque históricamente se le recuerda por un fallo garrafal, pero es justo que había que recordar que también fue un enorme portero y que hizo grandes paradas, tanto con su equipo como con esta camiseta que llevo puesta", ha aclarado el guardameta del Sevilla. Palop ha querido recordar al seleccionador nacional, gran "artífice" del triunfo de España. "Se lo merece más que nadie, por todo lo que ha aguantado, las situaciones que ha vivido y cómo las ha afrontado y solventado. Sabemos que no va a seguir y todos queríamos que, ya que no sigue, se vaya de esta manera".
Capdevila: "Se ha demostrado que el míster tenía razón"
Joan Capdevila ha destacado tras conquistar la Eurocopa junto a la selección española, que "al final se ha demostrado que el míster (Luis Aragonés) tenía razón". "Esto es lo máximo que he vivido. España merecía una victoria así. El míster ha sabido hacer un buen grupo. Los que estamos aquí lo hemos merecido. Hemos pasado por momentos muy difíciles y muy duros y, al final, se ha demostrado que el míster tenía razón".
Marchena: "Para Puerta y Borrás"
El defensa Carlos Marchena ha declarado que el secreto del triunfo de España ante Alemania (0-1) en la final de la Eurocopa de fútbol es que "ha habido un grupo humano importante". "Hemos sido un grupo humano importante, con gente que tiene mucho talento, que unido a la humildad te lleva al éxito". "Hay un equipo en el que somos importantes todos, tanto los titulares como los que no lo son. El título va dedicado a Antonio Puerta y a Genaro Borrás".
Fernando Llamas. EL MUNDO
MADRID.-España ha roto la última maldición. España entera gritó gol a los 32 minutos, cuando Torres batió a Lehmann. Fiel a su fútbol de siempre, termina el torneo con una estadística impecable, sin una derrota. Y con una victoria corta para su merecimiento, pero suficiente para cambiar el rumbo de su historia futbolística.
Alemania es una selección poderosa. Dura, pero plana. Veloz a la contra, pero previsible. E inifinitamente corta de ideas. En realidad, sólo plantea una dinámica y otra en los lanzamientos laterales o desde los ángulos. No da más.
España ha enamorado por su juego, por su capacidad de sufrimiento y por su convicción. Por su sabiduría. Sale con el trofeo y con el mejor goleador, con el mejor registro anotador y el menor número de goles encajados. Ha sido líder hasta en 'fair play'. Ante Alemania, cualquier espectador neutral apreció de un vistazo qué equipo se merecía el título.
Alemania empezó dispuesta a ahogar a los centrocampistas españoles, expulsarlos de posiciones de pase y control para salir en velocidad por su única zona potable, la izquierda. Lo consiguió a medias durante el primer cuarto de hora, en la que sacó a colación su único argumento ofensivo: Lahm, el germano que sabe sacar el balón desde atrás, conectó con Podolski o Frings, rápidos en el envío a Ballack, quien a su vez buscó siempre la prolongación otra vez a la izquierda, donde esperan el lateral o el punta de origen polaco. Como siempre, Schweinsteiger a la espera para remachar.
No fuimos Portugal. Ni con esa jugada-tipo, ni perdiéndolo en las faltas, gracias a un portero que ha aprendido a volar y sacar los puños con autoridad. Y Alemania se fue enlatando ella sola, en salsa de fútbol español, el mejor de la Euro con la cabeza erguida y el balón siempre en los pies. A lo más que aspiraban algunos alemanes, como Ballack era a pisar o golpear los tobillos de los 'pensadores' de Luis Aragonés.
Fernando Torres, en los primeros minutos demasiado separado de los enlaces -Cesc, Iniesta, Xavi o Silva, según los casos- se metió unas carreras de salvaje. Se lo ha dicho el seleccionador mil veces, desde que le subió a Primera División: "Usted es alemán". En cuanto el acelerón fue de 15 metros en lugar de 30, en cuanto Xavi midió el pase entre líneas, llegó el gol del 'Niño', superando a Lahm y levantando la pelota por encima de Lehmann con toda delicadeza.
Desde antes, desde el cuarto de hora, los alemanes gritaron ¡piedad!. Los españoles la tuvieron. No se ensañaron y eso les hizo sufrir más de la cuenta. Un palo, varias paradas afortunadas de Lehmann, un rechace de Frings en la línea de gol debieron ser suficientes para rematar a la 'Mannschafft'.
El resultado ajustado no combinaba con el dominio absoluto del balón y del territorio. Los alemanes sacaron los tractores, se emboscaron tras un árbitro miedoso, antítesis de la justicia. España siguió jugando al fútbol. A veces con dificultad, porque el rival se echó para adelante con lo único que posee: el cuerpo a cuerpo, el físico imponente.
Es lo que sucedió tras el descanso, cuando Lahm se quedó en el banco alemán -no por su último error defensivo del torneo en el gol de Torres, sino por lesión- y Joachim Löw lo cambió por Jansen. Después quitó un medio defensivo para meter un delantero más, Kuranyi. Tampoco funcionó el tanque Gómez, que reemplazó al perdido Klose en los últimos minutos.
España ha sido un equipo unido y por eso ha sido de largo el mejor. Y Xavi su jefe sobre el campo. Sólo ahí, donde no admite discusión. En la final volvió a construir una obra admirable desde atrás, desde delante. Y siempre recibió el apoyo, la compañía de cada uno de sus colegas de aventura.
Los cambios de Luis Aragonés fueron de nuevo un acierto. A las andanadas de Löw respondió reforzando la zona de medios con Alonso y Cazorla. Y terminó metiendo miedo con Güiza para dar descanso a un exahusto Fernando Torres, héroe de la noche y de la historia de la selección desde este mismo momento.
A Alemania se le acabaron la potencia y el músculo que destacan en sus planteamientos. Se hartó de correr para nada. Intentó acorralar a la 'niña bonita' del continente con su último estertor del valiente. Pero España terminó el partido con los pulmones llenos de orgullo y los músculos de hierro. Los alemanes, pura paja. Muertos y rendidos al campeón de Europa.










